Aprender de todo funciona con las personas emprendedoras. Lo que empezó con un proyecto para diseño gráfico dio un giro de 180º con un pequeño “empujón” para comenzar el negocio de elaboración de papel para tarjetería a base de henequén.
FIDI (Fibras y Diseños), es una empresa familiar de Jorge Alberto Olivares, que compró la idea y equipo de un ingeniero que debía salir del país, y tras dejar el diseño gráfico asumió el reto de renovar el negocio y hacerlo prosperar a través del papel elaborado con de fibra de henequén, una de las materias primas producidas en el oriente del país, lugar donde está la pequeña empresa.
El producto que elabora FIDI es artesanal, fabricado a base de henequén, la apreciación es rústica, lo cual lo hace atractivo para la tarjetería y manualidades artísticas.
Olivares, el emprendedor de FIDI dice que en un principio se hacía este papel artesanalmente, pero poco a poco se ha ido industrializando el proceso con la compra de maquinaria como licuadoras industriales, picadora y otros equipos.
Además de haber estudiado diseño gráfico y periodismo, el creador de esta empresa también tiene un historial como carpintero y mecánico. Dice haber consolidado todo lo que sabe y trasladarlo a este nuevo arte.
Olivares se describe como un hombre curioso y asegura que se adentró a esos campos por la misma curiosidad que lo motivaba a aprender algo nuevo. A pesar de que quien le vendió la idea dijo que el negocio ya no “le daba para más”, él se propuso llegar alto y por ello mejoró los procesos de producción y la calidad del papel.
FIDI produce papel para separadores de libros, tarjetas y papelería artística. A través de esta empresa se están beneficiando otras personas como los que cosechan y cortan el henequén, los que transportan el producto, los proveedores de los materiales para elaborarlo, así como los negocios que venden la papelería y distribuyen los productos finales. Esa cadena de producción dice que le da más valor y fuerzas para continuar su trabajo.
El “sueño” inició en 2008, fueron 8 meses de prueba y de dificultades, cuenta Jorge Alberto, quien dice que tuvo que gastar sus ahorros, invertirlos en equipo de trabajo, y que pasaba horas de desvelo porque no podía alcanzar la calidad que esperaba, pero que poco a poco se han ido resolviendo aquellos inconvenientes.
Olivares comenta que todavía no cuentan con la capacidad para distribuir en todo el país, sin embargo la idea es ofrecer la papelería en todo El Salvador.
La pequeña empresa está compuesta por 3 trabajadores, Olivares se encarga de la producción y las ventas y tiene la satisfacción de que sus productos han recibido aceptación, ya que la gente comenta que le gusta el papel y lo encuentran atractivo para los trabajos artesanales.
En la feria Expoenlaces, realizada en San Miguel por el Ministerio de Economía a través de la Comisión Nacional para la Micro y Pequeña Empresa –CONAMYPE-, el pasado noviembre, FIDI hizo algunos contactos y esperan subir la producción para cubrir esos nuevos pedidos.
Entre sus planes está industrializar la producción, ofrecer precios más competitivos. El papel a base de fibra de henequén de FIDI ya se comercializa en librerías de San Salvador, en San Miguel y en el Mercado de San Miguelito, así también llegan a clientes que son consumidores finales.
El objetivo a largo plazo es montar una planta de papel para procesar la fibra y exportar, consumir un buen porcentaje de fibra de henequén producido en oriente, también planean vender acciones y beneficiar a más personas. Otro de los proyectos es establecer una cooperativa.
Para más información sobre la papelería elaborada en FIDI contáctese con Jorge Alberto Olivares al teléfono: 26346930